Si hay algo que la mayoría de las personas temen cuando llega el invierno es la factura de la calefacción, porque se trata de uno de los mayores gastos de los hogares durante los meses más fríos del año. Aprovechar las ofertas gas natural es una buena manera de comenzar a hacer los inviernos mucho más llevaderos.

Lo primero que hay que hacer es comparar tarifas. En el mercado hay muchas compañías suministradoras y cada una aplica diferentes costes. Conviene analizarlas a fondo e invertir algo de tiempo echando cuentas, para encontrar esa que se adapta mejor a nuestro consumo y necesidades. Aparentemente, parece algo de menor importancia, pero a veces hay matices en las tarifas que hacen que unas convengan más que otras en casos concretos.

En segundo lugar, hay que tener muy en cuenta el equipo principal de una instalación de gas, la caldera. Los viejos modelos son menos eficientes que los últimos que han salido al mercado. Aparatos, como los de condensación, que aprovechan el calor que generan los gases de la combustión, de manera que el consumo de combustible es mucho menor. También, en cuestiones de aparatos hay grandes ofertas que se pueden aprovechar, sin olvidar, por supuesto las ayudas que ofrece la Administración para cambiar las viejas calderas.

¿Qué ofrece el gas natural frente a otros tipos de combustibles?

Gas naturalEl gas natural tiene muchas ventajas como fuente de energía. Comenzaremos diciendo que se trata de una energía significativamente más limpia que otras de origen fósil. No hay que olvidar que se distribuye inmediatamente después de ser extraído de la tierra. Al no haber proceso de trasformación o refinamiento, no hay emisiones contaminantes. Por otra parte, su combustión, ya durante su uso final, no genera tantos gases perjudiciales como otro tipo de combustibles.

Pero, sobre todo, es un gas cómodo. Permite olvidarse de cambiar bombonas o rellenar tanques. Basta con conectar el suministro de la red a la caldera doméstica y olvidarse de todo lo demás. Nuca se cortará, nunca faltará, no tendremos que estar pendientes absolutamente de nada.

Y, además, se trata de un gas muy eficiente, con una buena capacidad calorífica. Ello, unido a que es más barato que otros combustibles hace que el gas natural sea una buena elección para comenzar ahorrar, especialmente si se aprovechan las ofertas tanto en equipos como en el servicio de instalación y tarifas que ofrecen las distribuidoras.