El precio de implantes dentales puede variar sustancialmente según diversos aspectos. El primero de ellos, es el propio paciente. No todos presentan las mismas condiciones y, por tanto, algunos pueden necesitar la realización de un mayor número de pruebas, antes de precisar qué tipo de implante será más aconsejable en cada caso.

Relacionado con el aspecto antes mencionado, es oportuno destacar que no hay una única técnica de implantología dental. A veces, es suficiente la colocación de un tornillo en el hueso para sujetar la corona. Pero en pacientes con graves problemas óseos esta sujeción puede ser insuficiente, requiriendo la implantación de unas placas de sujeción que encarecen, evidentemente el presupuesto.

Y aún hay una tercera cuestión que puede influir en el precio de los implantes, es el material del que estén fabricados. Lo más normal, es que sean de titanio, un material absolutamente biocompatible, pero hay otros que harán que el precio pueda variar de manera significativa.

Hay casos muy particulares con un gasto añadido. Casos en los que el paciente debe someterse a otro tipo de tratamiento, como algún tipo de ortodoncia para colocar correctamente las piezas que conserva, antes de someterse a una técnica de implantes. No es algo que influya en el precio del tratamiento de implantología, pero si conviene tenerlo en cuenta.

Lo barato a veces sale caro…

precio de implantes dentalesHasta ahora hemos enumerado los aspectos que pueden influir en el precio de un implante completo. Pero en ocasiones se hace necesario mirar con lupa los presupuestos y leer la letra pequeña para observar si una oferta lo es en realidad.

Porque a veces los “chollos” acaban siendo un pozo sin fondo al que se va echando dinero poco a poco y parece no tener fin ¿Por qué? Sencillo, porque esa fantástica oferta que tanto llama la atención resulta que solo cubre una parte del tratamiento. No hay que aceptar un presupuesto sin antes estar seguro de que lo incluye todo, desde las pruebas diagnósticas hasta la corona. Si no nos damos cuenta iremos sumando cantidades a esa que en principio creíamos era la definitiva y no sabremos el precio real del tratamiento hasta que no lo hayamos finalizado.

Por todo ello, la mejor recomendación es acudir solo a verdaderos profesionales con experiencia en el campo de la implantología. Un buen profesional hará las pruebas diagnósticas necesarias para determinar con exactitud qué tipo de implante necesita el paciente y qué materiales son los más adecuados para su caso en particular.

Un implante correctamente realizado, puede ser una gran inversión porque mejorará la funcionalidad perdida de la dentadura y, en general, la salud. No hay que olvidar que una boca descuidada o a la que le falten piezas no es más que un foco de problemas.