La diferencia de contratar un buen Fiscalista en Barcelona si nos encontramos en esta ciudad a no contratarlo puede suponer una diferencia sustancial en nuestra economía  personal y profesional, del mismo modo y ahora hablando en general la diferencia entre contar con un buen servicio de asesoramiento fiscal y no contar con él puede suponernos una diferencia abismal en nuestras obligaciones con el fisco.

Aunque pueda parecernos una tontería disponer de un buen asesoramiento fiscal es una necesidad para todos, para personas con ingresos mínimos y para grandes fortunas personales, para empresas multinacionales y para pequeños autónomos, para pequeñas empresas y para trabajadores de élite. Para todos ellos disponer de este buen asesoramiento puede suponer el pagar barbaridades a la Hacienda pública a pagar menos o no pagar, y siempre de forma completamente legal.

Y es que de eso se trata, el buen asesoramiento fiscal, lo que debe de pretender, es crear una estructura fiscal óptima y adecuada a cada cliente, una estructura fiscal que nos permite cumplir con todas las obligaciones que el fisco nos imponga, pero hacerlo de la forma más ventajosa, menos gravosa, es decir, más beneficiosa a nivel económico para nosotros.

Algunos pensarán que esto no es para ellos, que el asesoramiento fiscal sólo es para las personas con grandes recursos y con un fuerte patrimonio. Hacen mal, muy mal si así lo piensan y dejan en manos del fisco su declaración y el asesoramiento que le puedan prestar, ¿cómo va a querer nuestro cobrador que nosotros le paguemos menos? Nunca, él nunca mirará por nosotros (aunque lo haga ver), al contrario, un asesor fiscal privado, nos ayudará a optimizar esa factura fiscal de la forma mejor posible, legal y asesorándonos en datos que pueden ser altamente diferenciadores (la bondad para nuestras obligaciones fiscales de que nos casemos o no, de que invirtamos en esto o aquello, etc.).

2013-04-18 23 14 11